Editorial.

Editorial.

Todo parece inaudito.

Aparentemente, el 10 de diciembre se viene una nueva era, segura de que es un tiempo de experimentación, será positivo o no el tiempo nos dirá, tenemos comunidades muy densas a los cambios, más aún a de los gobiernos que cada 4 años deben cambiar de partidos políticos como de en otros casos de personas.

En 40 años que se cumplirá en unos días, aún no tomamos consciencia que, en cada 4 años el rumbo de nuestro país va a cambiar, doloroso es a veces cuando los oportunistas se infiltran, en la vida gubernamental de otros, como en este caso, Macri y sus seguidores deben estar DESCANSANDO, en lugar de estar ocupando cargos en esta nueva vida de gobierno que iniciamos ya nomás.

¿No sería una injusticia a la fidelidad de tantas buenas personas, al intentar aventuras de éxitos inciertos?, aun cuando vimos propagar a un candidato que hoy se hizo efectivo tantas amenazas en contra del pueblo que lo voto. - Bueno cada uno es responsable de sus propias palabras y hechos adquiridos –  Seguramente es tiempo de experimentar o regresar a nuevos experimentos que otros ya realizaron, y que la historia argentina poco dice por lo que las nuevas generaciones desconocen y cuando lo vivan van a saber y reconocer “el apriete” que van a vivir.

Es muy triste desconocer un pasado reciente, eso les debemos a las familias (mamá-Papá) y a los medios educativos, que no proponen conocimientos reales de la historia de nuestro amado país.

¿Cómo acoger a las familias que sus conyugues que ya están quedando sin trabajo?, el fuerte de las familias en las provincias es “LA OBRA PÚBLICA” hoy están dejando de contar con ese servicio, ¿qué pasará?, ¿Cómo vivirán esas familias?, ¿Tendrán un servicio social para paliar en parte esa situación?

¿Cuantas preguntas, quién responderá? ¿Por qué buscar formas nuevas y extrañas del apostolado gubernativo de los nuevos gobernantes? Conviene talvez perfeccionar las intenciones de un pueblo que está pensando “se equivocó”.

Solo debemos desear fervorosamente que su apostolado sea realmente el servicio y no con la malignidad con la que se manifestó su campaña.

                               La Dirección.